Transposición de la Directiva Europea de Eficiencia Energética tras ultimátum de la Comisión Europea.

23-02-2016.          Publicado por Daniel Serón


El pasado octubre de 2015, la comisión europea dio un plazo de dos meses a once Estados miembros (Bélgica, Bulgaria, Chipre, Chequia, España, Finlandia, Hungría, Lituania, Luxemburgo, Polonia y Portugal) para que garantizasen la plena transposición de la Directiva sobre eficiencia energética (2012/27/UE).

Pues bien, el gobierno de España en funciones ha respondido al ultimátum con la publicación del Real Decreto 56/2016, con fecha 13 de febrero de 2016. En total un retraso de más de 20 meses respecto a la fecha del 4 de junio de 2014, que era cuando la citada Directiva debería haberse transpuesto al ordenamiento jurídico de cada estado miembro.

Pero veamos ahora cuales son las obligaciones legales y sus consecuencias para las empresas tras la aprobación del Real Decreto.

  1. Las grandes empresas deberán realizar auditorías energéticas cada 4 años, con un plazo máximo para la primera de 9 meses a partir del día 13 de febrero de 2016.

Todas las empresas, independientemente del sector de actividad que durante al menos dos ejercicios consecutivos cumplan con la condición de gran empresa.

Son consideradas GRAN EMPRESA las empresas las que ocupen al menos a 250 personas como las que, aun sin cumplir dicho requisito, tengan un volumen de negocio que exceda de 50 millones de euros y, a la par, un balance general que exceda de 43 millones de euros.

De igual modo, será también de aplicación a los grupos de sociedades, definidos según lo establecido en el artículo 42 del Código de Comercio, que, teniendo en cuenta las magnitudes agregadas de todas las sociedades que forman el grupo consolidado, cumplan los referidos requisitos de gran empresa.

Quedan excluidas del ámbito de aplicación, las microempresas, pequeñas y medianas empresas (PYMES), de acuerdo con el título I del anexo de la Recomendación 2003/361/CE de la Comisión, de 6 de mayo de 2003, sobre la definición de microempresas, pequeñas y medianas empresas.

También se aceptarán como válidas las auditorías realizadas después del 5 de diciembre de 2012 siempre que cumplan con las directrices mínimas del Real Decreto.

  1. ¿Cuáles son las sanciones por incumplimiento de estas obligaciones de realización de auditorías energéticas?

El Real Decreto-ley 8/2014, de 4 de julio, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia establece en su artículo 80 un rango de infracciones y en el artículo 82 las sanciones por las infracciones tipificadas que pueden alcanzar los 60.000 euros.

  1. Sólo las empresas que cuenten con un sistema de gestión certificado de acuerdo a las normas ISO 50001 o 14001, podrían estar exentas de realizar auditoría energética.

No es suficiente con estar certificado según las normas ISO 50001 o 14001, sino que además será necesario que en el caso de la norma ISO 50001 se haya realizado la revisión energética exigida en la cláusula 4.4.3. de la Norma de un modo exhaustivo. Por otro lado las empresas que disponen de un sistema de gestión ambiental implantado y certificado de acuerdo a la Norma ISO 140001 deben dar un paso más y realizar una revisión energética de acuerdo a los requisitos del Real Decreto.

  1. ¿Cuáles son los requisitos que debe cumplir la auditoría energética?

Las auditorías energéticas deben cumplir las siguientes directrices:

a) Basarse en datos operativos actualizados, medidos y verificables, de consumo de energía y, en el caso de la electricidad, de perfiles de carga siempre que se disponga de ellos.

b) Abarcar un examen pormenorizado del perfil de consumo de energía de los edificios o grupos de edificios, de una instalación u operación industrial o comercial, o de un servicio privado o público, con inclusión del transporte dentro de las instalaciones o, en su caso, flotas de vehículos.

c) Fundamentarse, siempre que sea posible en criterios de rentabilidad en el análisis del coste del ciclo de vida, antes que en periodos simples de amortización, a fin de tener en cuenta el ahorro a largo plazo, los valores residuales de las inversiones a largo plazo y las tasas de descuento.

d) Ser proporcionadas y suficientemente representativas para que se pueda trazar una imagen fiable del rendimiento energético global, y se puedan determinar de manera fiable las oportunidades de mejora más significativa.

  1. ¿Debe una empresa realizar auditoría energética en todas y cada una de sus instalaciones?

No es necesario realizar auditoría energética en todos los centros, es suficiente con cubrir el 85% del consumo de energía del total consumido en el territorio nacional.

  1. ¿Quién puede realizar las auditorías energéticas?

Las auditorías energéticas deberán ser realizadas por auditores energéticos debidamente cualificados, o por personal de la propia empresa auditada, siempre que no tengan relación directa con las actividades auditadas y pertenezcan a un departamento de control interno de dicha empresa.

  1. ¿Ventajas e inconvenientes entre la realización de una auditoría energética y la implantación de un Sistema de Gestión de la Energía?

Dependiendo de la política de gestión de la empresa le interesará la realización de una auditoría energética o bien la implantación de un Sistema de Gestión de la Energía.

Desde el punto de vista estratégico, una empresa con escaso recorrido en sistemas de gestión podría plantearse la realización de una auditoría energética como primer paso hacia la posterior implantación de un sistema de gestión de la energía, puesto que el tiempo necesario para llevar a cabo una u otra opción es muy diferente. Mientras una auditoría energética se puede realizar, dependiendo de la organización, en unas semanas; el tiempo necesario para la implantación de un sistema puede ser de un mínimo de 4 meses.

La existencia de sistemas de gestión de acuerdo a normas ISO ya implantados facilitan enormemente la puesta en marcha de un sistema de gestión de la energía y minimiza esfuerzos.

Organizaciones con varias ubicaciones pueden ver muy útil la puesta en marcha de sistemas de gestión de la energía como herramienta para facilitar el control, seguimiento y mejora del comportamiento energético del conjunto de emplazamientos.

Por otra parte un sistema de gestión de la energía de acuerdo a la Norma ISO 50001 es una sistemática de actuación derivada de un compromiso por parte de la Dirección con la mejora continua del comportamiento energético, y con las políticas de sostenibilidad.

No obstante el coste de implantación y mantenimiento de un sistema de gestión energético ronda entre 4 y 5 veces el coste de una auditoría, por lo que sólo en el caso de que la empresa tenga una visión a largo plazo compensará invertir en un sistema de gestión energética.

Una empresa que apuesta por una estrategia sostenible amortizará de distintos modos las inversiones en materia de eficiencia energética, ya que no sólo retornará la inversión gracias a los ahorros en la factura energética, sino que se podrá beneficiar de incentivos por reducción de emisiones a la atmósfera y de una mejor reputación frente a sus propios empleados y frente al resto de la sociedad.

One thought on “Transposición de la Directiva Europea de Eficiencia Energética tras ultimátum de la Comisión Europea

  1. Interesante artículo a tener muy en cuenta a nivel nacional. Gracias a este análisis se puede saber el impacto que la nueva normativa puede tener, y el trabajo de adaptación a la misma que tienen por delante todas las grandes empresas del país. Gracias a Daniel Serón por este artículo y por su siempre profesional análisis.

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